Construido en estilo mediterráneo con toques sabios y fantasiosos que reflejan el amor hacia la tierra y sus tradiciones.
Se ofrecen platos típicos sardos, recetas antiguas ligadas al bagaje familiar en las que el empleo de materias primas del territorio es protagonista.
Cada día es posible degustar la pasta fresca, las carnes típicas y sobre todo nuestro cochinillo al espetón cocinado a la vista y siempre fresco. No faltan otras especialidades de mar como los fantasiosos entrantes y el pescado fresco cocinado a la brasa.