Montaña

La montaña de Castiadas se caracteriza por el verde oscuro de los enebros y los numerosos madroños dispersos por todo el territorio de Castiadas, da la impresión de que el tiempo aquí se ha detenido por su forma de ser, por su belleza natural aún no modificada por el hombre.

Estos maravillosos bosques, destino habitual de numerosos turistas, no dejarán de sorprenderles, con sus enormes encinas que han escapado a la mano del hombre, los perfumadísimos y retorcidos enebros centenarios, los madroños florecidos con sus bayas rojas, los aromas de las diversas esencias locales como el mirto, el romero, la jara, con los colores inconfundibles de las adelfas de color rosa y blanco.
Desde el punto más elevado en la localidad de Minni Minni, accesible mediante visitas guiadas, en bicicleta de montaña y a pie, es posible contemplar todo el territorio de Castiadas.
La Montaña de Castiadas representa un territorio aprovechable desde el punto de vista turístico tanto para el excursionismo como para el deporte, como la escalada sobre las fabulosas rocas graníticas que se alzan majestuosas mostrando un panorama impresionante como si fueran «atalayas» que precisamente han dado nombre a Castiadas.
Los numerosos manantiales y los diversos arroyos presentes en estas montañas complementan un territorio completo y aún rico en recursos y aprovechable.

Los Siete Hermanos
Se trata de un complejo montañoso, que forma parte de un vastísimo afloramiento que se extiende a lo largo de toda Cerdeña y que alcanza incluso Córcega. La zona del Sarrabus, la que nos interesa, solo es rozada marginalmente por el complejo granítico. Están presentes de hecho en la localidad, además de la dura piedra, también afloramientos de esquistos, que se remontan nada menos que al silúrico.
La nota que más sorprende es quizás la presencia, en un contexto caracterizado por una fuerte aridez, de fuentes de agua que nunca se presentan en caudal excesivo. Numerosos son de hecho los manantiales presentes en la zona. Mientras que queda realmente poco del antiguo bosque, casi totalmente destruido a causa de un uso inadecuado por parte del hombre.
A principios de la Segunda Guerra Mundial el bosque fue desfigurado por motivos bélicos, y los restos de bosque pertenecientes al patrimonio del Estado fueron objeto de tala alrededor de 1950 por parte de empresas privadas y contratistas para la producción del preciado carbón y la leña para quemar. No olvidemos que la llegada de la mecanización incentivó, con la apertura de caminos, la tala de los árboles, mientras que la plaga de los incendios se hacía sombra cada vez más inquietante, aún hoy no alejada.
Actualmente algunas zonas, bajo el control del hombre, están destinadas a recuperar su verdoso aspecto original. La presencia de la antigua Colonia Penal ha marcado también el territorio en cuestión. Están presentes, ya cada vez más escasos, los antiguos emplazamientos, y además una tupidísima red de senderos con toda probabilidad usados por los reclusos y carceleros para cada desplazamiento.
Muchos de estos se adentran en lo espeso del bosque, y al no estar señalizados siempre es aconsejable, para los excursionistas, la presencia de un experto del territorio, porque la pérdida de la orientación es algo absolutamente posible. El 9 de junio de 1999 con una ley regional, la agencia demanial de la región de Cerdeña es suprimida y se instituye el Ente Forestal de Cerdeña.