El movimiento turístico hacia Cerdeña comenzó a desarrollarse en los años 50, cuando se realizaron las primeras estructuras de alojamiento en algunas localidades marinas, pero el verdadero boom turístico tuvo lugar diez años después, cambiando incluso la mentalidad de los sardos, que estaban más vinculados a la tierra que al mar.
Las estructuras de alojamiento presentes son de reciente construcción, pero bastante respetuosas con el entorno circundante. Castiadas representa uno de los territorios con grandes potencialidades turísticas para el futuro, y es capaz hoy de ofrecer tanto a los apasionados del mar como de la tierra unas vacaciones bajo el signo del relax a través de estructuras modernas y vanguardistas.
La capacidad de alojamiento permite satisfacer cualquier petición, incluso al turista más exigente, con estructuras hoteleras de alto nivel, campings, agroturismos y casas de vacaciones.